El folklore de
los Congos es complejo y es uno delos más interesantes que
se ha dado en el istmo desde la época colonial. Los grupos
Congos existen entre los descendientes de esclavos quienes fueron
traídos al istmo por los españoles. Sin embargo, no
se ha podido trazar el origen exacto de los Congos. De acuerdo con
algunos relatos, el baile surge cuando un esclavo escapado, Juan de
Dios, dirigió a un grupo de forma exitosa a la jungla donde
establecieron su propia comunidad. La historia no verifica la existencia
de Juan de Dios, pero otros líderes como Bayano, Mandingo y
Felipillo si dirigieron a los esclavos escapados a la jungla, donde
con éxito lucharon contra los españoles. Finalmente,
los españoles fueron obligados a negociar un tratado de paz
con los rebeldes permitiéndoles vivir en comunidades separadas.
Hoy día la tradición congo existe en la provincia de
Colón. No obstante, se concentra más en las áreas
costeras de Colón. En el distrito de Panamá también
se encuentra grupo Congos.
BAILE
CONGO
En el Palenque los Congos bailan con abandono y gracia celebrando
la libertad de los cimarrones. El diseño básico del
baile es el tamborito-espontáneo, sin inhibiciones y primitivo
en el cual una pareja baila a la vez. Cuatro tambores y el coro de
bailarinas. Las mujeres se paran detrás de los hombres y cantan
en forma alternada entre la solista y el coro. La lírica de
las canciones se relaciona a actividades de la vida diaria que pueden
ser fatalistas o cínicas.
El estilo del baile es altamente improvisional, aunque ciertos pasos
y posturas del cuerpo caracterizan la coreografía. Sin embargo,
no hay ninguna seceuncia fija o predecible.
Intuitivamente, las parejas se responden, componiéndose en
un baile, que resulta en moviemientos perfectamente sincronizados
y los gestos no planificados. La interacción ocurre con una
velocidad y coordinación asombrosa. El juego de amor masculino
- femenino es abierto, franco, erótico y enlazado con un espíritu
de juego y exageración. Las señoras bailan tranquilas
y serenas como si estuvieran en trance. Con pequeños pasos,
ella se mueve hacia el tambor, sus hombros, brazos y cabeza queda
casi sin movimiento. solo los movimientos de las caderas son claramente
observables, con la dobles de la falda invita a su parejas a acercarse.
Si él acepta el reto y se le acerca, ella se retira con prontitud,
se voltea y sigue en otra dirección.