Los
orígenes del Taller Portobelo se remontan hasta 1970, cuando
Sandra Eleta abrió su casa en Portobelo a artistas y amistades.
La fotógrafa panameña quería crear un espacio para
la creación de arte, conversaciones críticas sobre el
arte y la estética e intercambios de ideas creativas. En sus
primeros años de existencia, el Taller Portobelo se conocía
como el Grupo Portobelo. Tomando su inspiración de la rica historia
y belleza de la región, llegaban artistas de todas partes de
Panamá para colaborar con los residentes del pueblo con proyectos
audiovisuales, películas, vídeos, teatro, música
y danza.
En 1982, con la ayuda del poeta y pintor Juan Dalvera, el Taller Portobelo
empezó a dirigir una cooperativa de mujeres cosederas de gran
éxito que producía ropa femenina de venta nacional y de
exportación a las Américas y a Europa. Esta empresa sirvió
para estimular nuevo interés en el arte de “calco y sombra”
--aplicación inversa-- que habían conservado las ancianas
del pueblo. El Taller cobró fama por su ropa con lindos diseños
geométricos y formas naturalistas con brillantes colores que
reflejaban la rica flora y fauna de la región. El Taller Portobelo
también se ha prestado para la confección de las túnicas
del Cristo Negro de Portobelo, ha provisto estudios para diseñadores,
fotógrafos y pintores, y ha servido como escenario de los bailes
interactivos de los Congos.
Durante una visita a su nativa Panamá, el artista Arturo Lindsay
llegó a Portobelo a principios de los 1990. En colaboración
con Sandra Eleta y Yaneca Esquina, un líder de la comunidad de
Congos en Portobelo, fundó un estudio de pintura al Taller. Para
mediados de los 1990 el Estudio de Pintura del Taller Portobelo nació
como una cooperativa de artistas dedicada a la preservación de
la memoria de los cimarrones, antiguos esclavos africanos que se libraron
de sus amos españoles, y la conservación de las tradiciones
de sus descendientes, los Congos, en obras de arte. El Taller Portobelo
ofrece un medio para mejorar las condiciones económicas del pueblo.
Aunque muchos artistas han participado en el taller de pintura, un grupo
central trabajan y exponen su obra de forma regular como miembros del
Taller Portobelo. Estos incluyen Virgilio ‘Yaneca’ Esquina,
Gustavo Esquina de la Espada, Virgilio ‘Tito’ Esquina, Manuel
‘Tato’ Golden, Jose ‘Moraito’ Angulo, Ariel
‘Pajarito’ Jiménez, Reynaldo Esquina, Jerónimo
Chiari, Sandra Eleta, Arturo Lindsay y Fahamu Pecou.
Hoy las instalaciones del Taller Portobelo consisten en el estudio de
los pintores, una pequeña galería y alojamiento para artistas,
estudiantes e invitados.
El Taller Portobelo, junto con el Taller Portobelo Norte, nuestra colectiva
hermana en Atlanta, Georgia, y la universidad de Spelman College, facilita
varios programas de arte y de inmersión cultural durante todo
el año para estudiantes y artistas y escritores en formación
y ya profesionales. Por ejemplo, la Residencia Artística de Verano
del Taller Portobelo y el Programa Internacional de Artistas Residentes
traen artistas a Portobelo y los viajes organizados por el Taller para
el Festival del Cristo Negro y el Festival de Diablos y Congos hacen
de Portobelo un destino de turistas culturales.